Resolución Nº 14.786

 

BUENOS AIRES, 29 de abril de 2004

 

                        VISTO el Expediente Nº 103/03 rotulado “Operaciones en las especies Cedears AIG-DD-FDX-LMT y RD – Investigación de Monitoreo de Mercado”, lo dictaminado por el Sector Monitoreo de Mercados; la Subgerencia de Bolsas, Mercados y Cajas de Valores; la Subgerencia de Fondos Comunes de Inversión; lo resuelto a fs. 1006, y

 

                        CONSIDERANDO

                        Que el objeto de estas actuaciones es determinar si existió una posible infracción a la Ley Nº 24.083 de Fondos Comunes de Inversión (LFCI), NORMAS de esta COMISION NACIONAL DE VALORES (CNV) (N.T. 2001) y demás normativa aplicable por parte de PELLEGRINI SOCIEDAD GERENTE DE FONDOS COMUNES DE INVERSION S.A. (PSGFCI) al operar con distintas especies de Cedears para sus FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral, en el período comprendido entre el 18-10-02 y el 22-01-03.

                        I.- Antecedentes

                        Que estas actuaciones se iniciaron con motivo de la detección por el Sector de Monitoreo de Mercados (SMM) de determinadas operaciones con CINCO (5) especies de Cedears que presentaban las siguientes características las cuales fueron desarrolladas en el Memorando Nº 184/MM del 27-01-03, a saber: i.- similitudes en el valor nominal (VN) transado; ii.- un mismo intermediario en la mayoría de las negociaciones y que las mismas se concretaban en un horario cercano al final de la
 

jornada;  iii.- los precios operados eran mayores a los precios de cierre de los subyacentes en el mercado foráneo; iv.- cuando intervenían otros agentes, los precios concertados inmediatamente después por el intermediario bajo examen fueron superiores (fs. 4/7 y anexos de fs. 8/22).

                        Que de dicho Memorando surge que las especies examinadas eran Cedears de: AMERICAN INTERNATIONAL GROUP (AIG), DU PONT E.I. DE DEM (DD), FEDEX CORPORATION (FDX), LOCKHEED MARTIN CORPORATION (LMT), y  ROYAL DUTCH PETE (RD) (fs. 4).

                        Que el intermediario cuya actuación predominó en el período analizado fue NACION BURSATIL SOCIEDAD DE BOLSA S.A. (NB) –Agente del MERCADO DE VALORES DE BUENOS AIRES S.A. (MERVAL) Nº 7- y BANCO DE LA NACION ARGENTINA (BNA) la Depositaria del FCI Pellegrini Acciones (cta. Nº 1006) y del FCI Pellegrini Integral (cta. Nº 1309), únicos comitentes que intervinieron en el período comprendido entre el 18-10-02 al 22-01-03 (fs. 4 y 875).

                        Que NB y BNA, junto con la sociedad gerente –PSGFCI-, pertenecen al mismo grupo económico (fs. 876). 

                        Que funcionarios de esta CNV recabaron información realizando inspecciones y requerimientos a NB, conforme luce a fs. 24, 557 y 889; a lo que el intermediario dio cumplimiento a fs. 34/554, 815/834 y 894.

                        Que asimismo, por Memorando Nº 338/MM del 20-02-03 se solicitó a la Subgerencia de FCI (SFCI) información relativa a: i.- la composición diaria de la cartera de los FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral; ii.- la metodología aplicable en la valuación de Cedears; y iii.- detalle de las comisiones variables que cobró PSGFCI por los mencionados FCI durante el periodo examinado (fs. 555).

                        Que la SFCI remitió la documentación que obra agregada a fs. 559/778.

 

 

                        Que posteriormente, mediante Memorando Nº 360/MM se requirió a la SFCI los estados contables (EE.CC.) trimestral al 30-09-02 y anual al 31-12-02 correspondientes a los FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral, lo que fue contestado y acompañada la documentación respectiva (fs. 779 y 781/813).

II.- Conceptos sobre FCI, Cedears, deberes de lealtad y diligencia del buen hombre de negocios y manipulación en el mercado

                        II. i.- Acerca de los FCI y los Cedears

                        Que la LFCI, el Decreto Nº 174/93 Reglamentario de los FCI, las NORMAS de esta CNV (N.T. 2001) y el reglamento de gestión de cada FCI, regulan las relaciones entre la sociedad gerente, la sociedad depositaria y los cuotapartistas.

                        Que al ser la sociedad gerente una sociedad anónima, le corresponde también dar cumplimiento a los deberes establecidos por la Ley Nº 19.550 de Sociedades Comerciales (cfr. Res. Nº 14.155 del 4-04-02 en el Expte. Nº 1197/01).

                        Que así, esta CNV es autoridad de aplicación de la normativa antes citada en virtud de lo prescripto por los artículos 32 y 35 de la LFCI, artículo 6º inciso f) de la Ley Nº 17.811 (LOP) y Leyes Nº 22.169 y 22.315 (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que atendiendo a la definición dada por el artículo 1º de la LFCI, los FCI son un patrimonio integrado por, entre otros activos allí enumerados, valores mobiliarios con oferta pública como ser los Cedears.

                        Que a su vez los Cedears son certificados de depósito, representativos de una clase de acciones u otros valores sin autorización de oferta pública en nuestro país emitidos a efectos de que puedan negociarse; para ello, se exige como requisito que dichos valores subyacentes coticen en plazas del Mercosur u otros mercados externos cuyas autoridades de contralor hayan firmado memorando de entendimiento con esta CNV, o en su defecto autorizados expresamente por ella (cfr. art. 8º y ss. del cap. VII de las NORMAS (N.T. 2001)).

 

                        Que aún cuando se trate de asemejar el FCI al condominio en términos de nuestro Código Civil (CC), no le son aplicables sus situaciones jurídicas sino lo prescripto en la LFCI, las reglamentaciones en la materia y el reglamento de gestión, en virtud que el cuotapartista no participa en la administración del FCI, no es responsable por la negociación de sus activos y no puede reclamar la división del FCI, sólo peticionar su parte (cfr. GALGANO, Francesco “La società per axioni”, Cedam, Padova, 1984, pag. 173, cit. por PAOLANTONIO, Martín E., “Fondos Comunes de Inversión.  Mercado Financiero y Mercado de Capitales. Securitización o Titulización”, Ed. Depalma, Bs. As., 1994, pág.79).

                        Que la LFCI establece las funciones de los dos órganos de un FCI, la sociedad gerente y la depositaria, las cuales se encuentran relacionadas a través del reglamento de gestión el cual como prescribe en su el artículo 11, establece “...las normas contractuales que regirán las relaciones entre las nombradas y los copropietarios indivisos.”(cfr. arts. 3º a 9º, 11 a 13 y 14).

                        Que la sociedad gerente se encarga del management, es decir, la formación inicial y administración del portafolio o cartera de inversión del FCI es su competencia exclusiva y tiene plenas facultades para ello (cfr. art. 3º LFCI; PAOLANTONIO, ob. cit., pág. 84/85).

                        Que en ese sentido, la sociedad depositaria tiene por su parte como funciones básicas o primarias la custodia de los activos que integran el patrimonio del FCI y el control o vigilancia respecto de la legalidad del management que lleva a cabo la sociedad gerente (cfr. arts. 4 y 14 LFCI; PAOLANTONIO, ob.cit., pág. 86).

                        Que el artículo 4º de la LFCI impone un deber genérico de cumplimiento de las disposiciones legales pertinentes en materia de FCI y de los reglamentos de gestión, comprendiendo prácticamente la totalidad de sus conductas que pueden llevar
 

a cabo la sociedad gerente, la sociedad depositaria, sus directores, administradores, miembros de los órganos de fiscalización y gerentes (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que dicha norma prevé la responsabilidad de carácter solidaria e ilimitada de esas personas físicas y jurídicas por los perjuicios que pudieren ocasionarse a los cuotapartistas por el incumplimiento de las obligaciones impuestas a los FCI tanto en sus respectivos reglamentos de gestión como en la LFCI, su reglamentación y NORMAS dictadas por esta CNV (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que en ese orden de ideas el objeto de la normativa es tutelar la situación de los cuotapartistas, ya que en función de la actividad del FCI el cual es constituido y desarrollado por iniciativa conjunta de sus dos órganos, éstos últimos también obtienen provecho a través de las comisiones variables que perciben –como es el caso de PSGFCI y BNA- según lo estipulado en el reglamento de gestión.

                        Que entonces resulta de aplicación supletoria los preceptos del mandato contenidos en el Código de Comercio (CCom) y CC, en virtud que el management posee las particularidades del mandato representativo.

                        Que los artículos 902, 909, 1904 a 1908 del CC; 3º, 4º, 10, 14, 27, 28 y ss. de la LFCI; y 41 y ss. del Capítulo XI de las NORMAS (N.T. 2001) contemplan diversos deberes que los órganos de los FCI deben cumplimentar (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que asimismo, no debe olvidarse que es función de la sindicatura de la sociedad gerente el control de la cartera del FCI como así también la denuncia de las irregularidades en que incurran tanto la gerente como la depositaria (cfr. art. 10 LFCI).

                        ii.- Deberes de diligencia del buen hombre de negocios y de lealtad

                        Que el artículo 41 del Capítulo XI de las NORMAS (N.T. 2001) establece que el management del FCI debe realizarse por la sociedad gerente de conformidad con las pautas establecidas en el reglamento de gestión y con la prudencia

 

y diligencia del buen hombre de negocios.

                        Que el estándar previsto en el artículo citado como así también en los reglamentos de gestión, es de tipo profesional e implica que la sociedad gerente, en cumplimiento de sus funciones, debe aplicar el cuidado, previsión, habilidades y experiencia que corresponden a este tipo de funciones y desempeñarse en el modo que lo haría un prudente hombre de negocios en similar posición y bajo similares circunstancias -estándar objetivo mínimo- y también debe aplicar todo otro conocimiento, habilidad y experiencia que particularmente posea –estándar subjetivo- (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que destacada doctrina señaló que la noción de “buen hombre de negocios” establece una auténtica responsabilidad profesional, ya que implica capacidad técnica, experiencia y conocimientos conjuntamente con el cumplimiento de su deber de diligencia; y ésta última deberá apreciarse según las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar –cfr. art. 512 CC-, y la actuación presumible de un comerciante experto ante las mismas –cfr. art. 902 CC- (cfr. VERON, Alberto “Sociedades Comerciales.  Ley 19.550 y modificatorias. Comentada, anotada y concordada” T.I, Ed. Astrea, Bs.As., 1993, pág. 455).

                        Que a su vez, el artículo 909 del CC establece que en los contratos que suponen confianza especial entre las partes, el grado de responsabilidad del mandatario debe estimarse también en función de su condición especial, es decir, sus facultades intelectuales, habilidades especiales o experiencia particular (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que el deber de diligencia así impuesto demanda que las diversas tareas asignadas a los órganos de los FCI en el reglamento de gestión y demás normativa aplicable, se realicen teniendo en cuenta que la naturaleza del negocio determina la extensión de sus poderes (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

 

                        Que quien administra los FCI se encuentra obligado a no hacer menos de lo requerido y, en virtud de ello y de lo establecido en el artículo 4º de la LFCI, igual deber de diligencia del buen hombre de negocios pesa sobre directores, administradores, gerentes y síndicos de la sociedad gerente. 

                        Que lo expuesto condice con el deber de fidelidad que la sociedad gerente debe guardar para con los cuotapartistas en virtud de que la relación que se establece entre ambos se asemeja a un mandato representativo –como fuera expresado anteriormente-, circunstancia que obliga al órgano del FCI a abstenerse de toda ejecución que resulte dañosa para su “mandante” como así también de dar preferencia a sus intereses en oposición a los de éste último (cfr. arts. 1907 y 1908 del CC).

                        Que al respecto se dijo que “... el mandatario está obligado a cumplir con diligencia y preservar el interés del mandante lo mejor que sepa y pueda, porque el mandato es casi siempre un acto de confianza en la capacidad y lealtad del mandatario.  Si ha quedado acreditado que los mandatarios infringieron la obligación de cumplir el mandato con diligencia, preservando el interés de los mandantes sin abstenerse de ejercerlo, sabiendo, o debiendo saber, que el negocio era manifiestamente dañoso para ellos, ello los hace responsables de los daños ocasionados por su culpa o dolo, entre los

cuales se computan la licitud y conveniencia de la operación realizada, máxime cuando dieron preferencia a sus intereses en desmedro de los mandantes.” (cfr. CNCiv. B, 30/5/84, LL 1984-C-450, CNCiv. C, 14/3/86, LL 1986-D-187 y DJ 986-2-849, cit. por TRIGO REPRESAS, F. Y LOPEZ MESA, M. “Código Civil y leyes complementarias anotados”, Ed. Depalma, Bs. As., 1999, págs. 826/827).              

                        Que dicho criterio también se  encuentra plasmado en el artículo 41 del Capítulo IX de las NORMAS (N.T. 2001) que regula el deber de lealtad que deben sus órganos a los intereses colectivos de los cuotapartistas.

                        Que este deber de lealtad, correlato de la relación de confianza y la buena

fe, conlleva la obligación por parte de la sociedad gerente y la sociedad depositaria a actuar con absoluta honestidad o candidez, en el exclusivo interés de los FCI o los cuotapartistas y anteponiendo los intereses de éstos a los propios o de terceros (cfr. Res. Nº 14.155 antes cit.).

                        Que de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 4º de la LFCI este deber de lealtad compromete a los directores, administradores, gerentes y síndicos de la sociedad gerente.

iii.- Marcación de precios como subtipo de manipulación en el mercado

                        Que por último, corresponde conceptuar la marcación de precios como especie dentro de la manipulación en el mercado de valores, conducta ésta que atenta contra la transparencia en el ámbito de la oferta pública.

                        Que en un principio la manipulación fue definida como la conducta intencional o voluntaria destinada a engañar o defraudar a los inversores controlando o afectando artificialmente el precio de los títulos valores en prácticas tales como las ventas ficticias, órdenes combinadas o manipulación de precios que desorientan a los inversores al afectar artificialmente la actividad del mercado (cfr. “Ernst & Ernst v. Hochfelder” y “Schriber v. Burlington Northern, Inc.”, Corte Suprema de los Estados Unidos).

                        Que previo a ello ya al sancionar la Securities Exchange Act (SEA) en 1934 se entendió que la manipulación subvierte los objetivos de la SEA que, entre otras cosas, está dirigida a “asegurar el mantenimiento de mercados justos y honrados,  …esto es, mercados donde los precios pueden ser establecidos equilibrando la libre y verdadera demanda de inversión con la oferta de inversión" (H.R. Rep. No. 1383, 73d Cong., 2nd. Sess. (1934) at 11).

                        Que así, la marcación de precios es definida como una serie de transacciones que ocurren ya sea cerca o al final de la jornada bursátil a un precio

superior que el previamente ejecutado para afectar la cotización de cierre (cfr. 53 SEC docket 0377, 0379 (1992)).

                        Que en consecuencia, la marcación de precios representa una posible desviación de las fuerzas normales de la oferta y la demanda que resultan del justo precio subastado por un valor negociable, circunstancia de gran preocupación para aquellos que regulan los mercados (cfr. SEC in Re Carole L. Haynes (1995)).

                        Que sin embargo, la prueba del dolo –como elemento subjetivo- en la manipulación no necesita ser directa, sino que puede inferirse de pruebas circunstanciales, incluso de la evidencia de los movimientos de precio y la operatoria diaria entre otros factores (cfr. Herman & Mac Lean v. Huddleston, 459 US 375, 390-91 n. 30 (1983); Santa Fe Industries v. Green, 430 US 462, 475 (1977)). 

                        Que asimismo, la prueba de la manipulación generalmente no es basada en una sola actividad, sino en una conducta reiterada que muestra una interferencia intencional con el normal funcionamiento del mercado para un valor negociable; de hecho, la manipulación normalmente es el resultado de actos, prácticas, y una serie de conductas que engañan al mercado (cfr. SEC in Re Carole L. Haynes (1995)). 

                        Que a mayor abundamiento, en el ámbito nacional se expresó que aún cuando el resultado de la manipulación pueda otorgar un beneficio económico a quien la ejerza, es el mercado respectivo el que ya se encuentra perjudicado por este tipo de maniobras al dañarse la confianza colectiva en el mecanismo de formación de precios (cfr. BIANCHI, Roberto “Régimen de la Transparencia en la Oferta Pública”, Ed. Zavalía, Bs. As., 1993, pág. 81).

                        Que expone el citado autor que las definiciones dadas hasta ahora destacan al menos uno de los tres rasgos de esta mecánica, a saber: i.- interferencia con

el libre juego de la oferta y demanda; ii.- inducción a que la gente efectúe operaciones;

y iii.- forzar el precio de un activo a un nivel artificial; siendo la mala intención como elemento subjetivo lo que caracterizaría a la manipulación (BIANCHI, ob. cit., pág. 83). 

                        Que las NORMAS (N.T. 2001) de este Organismo en su artículo 27 inciso b. 1) del Capítulo XXI exigen en este caso a los inversores a abstenerse de prácticas o conductas que pretendan o permitan la manipulación de precios o volúmenes de los valores negociables, futuros u opciones negociados en tales mercados.

                        Que dichas conductas, continua la norma citada, incluyen pero no se limitan a cualquier acto, práctica o curso de acción mediante los cuales se pretenda afectar artificialmente la formación de precios, liquidez o el volumen negociado de uno o más valores negociables, futuros u opciones (cfr. art. 27 inc. c.1.2) del Cap. XXI de las NORMAS (N.T. 2001)).

                        III.- La operatoria

                        Que en el periodo estudiado se observó que cuando BNA en su carácter de depositaria de FCI Pellegrini Acciones compraba una especie, BNA como depositaria de FCI Pellegrini Integral vendía esa misma o viceversa; siendo PSGFCI quien daba las órdenes telefónicamente a NB sin límite de precio y siempre después de las 16:00 hs., según registro de las órdenes (fs. 875).

                        Que con excepción de RD, que NB operó a un VN102, los restantes Cedears –AIG, LMT, FDX y DD- fueron negociados por el intermediario a un VN100 (fs. 875).

                        Que cabe agregar que cuatro de las cinco especies, fueron operadas en muy pocas ocasiones en el MERVAL, detectándose días en los que la única concertación efectuada era la aplicación de NB –término que designa a la actuación de

un intermediario cuando tiene como comitentes tanto al comprador como al vendedor-;


 

no siendo éste el caso de LTM que tenía mayor liquidez y respecto del cual el agente referido efectuaba las aplicaciones al finalizar la jornada a precios superiores a los concertados previamente por otros intermediarios (fs. 4 y 6, 877 y 922).

                        Que el profesional contable concluye en su dictamen que los precios concertados en las aplicaciones de NB fueron mayores a los del subyacente en el mercado del exterior (fs. 876).

                        Que los mayores porcentajes de desvío del precio del mercado local con respecto al precio del mercado de los subyacentes se registraron en las siguientes jornadas, a saber: i.- el día 1-11-02 en la especie AIG de un 25,4%; ii.- el 22-01-03 de un 17% en la especie DD; iii.- de un 20,3% en la especie FDX el día 22-01-03; iv.- de un 17,6% el 21-01-03 en la especie LMT; y v.- de un 26,1% en la especie RD los días 29 y 30-10-02, respectivamente (fs. 876).

                        Que respecto a las aplicaciones realizadas por NB cuyos precios fueron mayores al inmediato anterior concertado por otros intermediarios en la misma especie, se destaca la aplicación del día 1-11-02 en la especie LTM, donde el último precio operado había sido $209 -por el agente MERVAL Nº 35-, y luego NB concertó a $230 (fs. 876).

                        Que en ese orden de ideas y a efectos de ilustrar la posible marcación de precios, pueden tomarse como ejemplo de ello las aplicaciones efectuadas por NB los días 22-11-02, 9-12-02 y 16-01-03, todas en la especie LTM.

                        Que el 22-11-02 a las 16:49:19 hs. NB aplicó por un valor de $201; posteriormente, a las 16:54:04 hs. el agente MERVAL Nº 23 efectuó una aplicación a $196,90, sin embargo nuevamente NB a las 16:55:07 hs. realizó otra aplicación a $201 quedando este precio como cierre y siendo mayor a todos los concertados por otros intermediarios en ese día (fs. 876/877).

                        Que de igual forma el día 9-12-02 cuando a las 16:40:52 hs. NB aplicó a


 

$200, siendo que minutos más tarde a las 16:43:02 hs. y a las 16:55:18 hs. los agentes MERVAL Nº 240 y Nº 23 operaron a $194 y $191,30 respectivamente; sin embargo a las 16:57:43 NB volvió a aplicar por VN100 a un precio de $200 (fs. 18 y 877).

                        Que por último, el 16-01-03 a las 16:36 hs. se operó la especie LTM a un precio de $184,50 mientras que a las 16:48 hs., NB realizó una aplicación a $189; posteriormente se operó la especie a $178,55 –registrando un descenso de 5,9%- para luego ser NB quien aplicó por VN100 a un precio de $189 (fs. 5/6 y 877).

                        Que de acuerdo a lo antes expuesto, no escapó al análisis el impacto que estas operaciones pudieron llegar a tener sobre las carteras de los FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral.

                        Que de la información requerida a la SFCI, se verificó la tenencia de las especies de Cedears bajo estudio en las carteras de los FCI mencionados, como así también que los precios determinados en el modo antes señalado por el agente NB para dichos comitentes en las especies y período analizado, habrían sido utilizados para la valuación de las referidas carteras (fs. 877).

                        Que claramente se observa una consecuente incidencia de los precios en la valuación de las carteras de los FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral si se la compara con la valuación de la cartera en Cedears de cada uno de los FCI mencionados con los precios operados por NB y la valuación de dichas carteras a precios de los subyacentes en el mercado exterior convertido a pesos al tipo de cambio comprador BNA, para las especies AIG, RD, DD y FDX –por no existir otras operaciones en el mercado local con excepción de las realizadas por NB-, utilizando para el caso de LTM los precios fijados en las intervenciones de otros agentes anteriores a las de NB (fs. 877/878).

                        Que el  profesional contable de esta CNV expone en su dictamen que en ambos FCI la mayor incidencia que la operatoria bajo examen habría tenido en sus

carteras tuvo lugar el 1-11-02, la cual cuantificada ascendió en conjunto a la suma de $525.375 (PESOS QUINIENTOS VEINTICINCO MIL TRESCIENTOS SETENTA Y CINCO) (fs. 878).

                        Que en consecuencia y de acuerdo a la información obtenida de la SFCI, los dos órganos de los FCI –PSGFCI y BNA- atendiendo a sus pautas de comisiones variables establecidas en sus respectivos reglamentos de gestión, pudieron haber visto incrementadas las mismas en función de la incidencia de las operaciones examinadas sobre sus activos (fs. 880).

                        Que en ese sentido también puede observarse que NB habría percibido mayores ganancias en concepto de comisiones cobradas por las operaciones examinadas (fs. 878).

                        Que por nota Nº 1073/MM dirigida a PSGFCI se requirió que explicara el sentido económico de la operatoria referida (fs. 883), lo que fue contestado adjuntando informe elaborado por el área operativa y firmado por el Lic. Armando GERETTO (fs. 884/886).

                        Que la misma expresaba que dichas operaciones “...obedecieron a las políticas de compra y de venta de acuerdo a los criterios de riesgos, rendimientos y de liquidez según se aprecia en cada oportunidad conforme a las evaluaciones realizadas por el suscripto de las tendencias prevalecientes en los Mercados Financieros, tanto internos como externos...” (fs. 885).

                        Que “...debido a las brechas entre las puntas compradoras y vendedoras existentes en el Mercado de Valores de Buenos Aires, los ajustes de las carteras por liquidez, riesgos y rendimientos resultaría demasiado onerosa hacerla con otros papeles de mayor liquidez.  Es de señalar que los Reglamentos de Gestión no contemplan la posibilidad de operar con instrumentos de cobertura a fin de proteger a los fondos Comunes de Inversión de los riesgos de una baja en los mercados bursátiles o de los

efectos de un incremento de la volatilidad diaria” (fs. 885/886).

                        Que por último, por nota Nº 7351 NB manifestó, bajo requerimiento de esta CNV, que el señor Alejandro PIRILLO era el receptor de las órdenes y quién las impartió fue GERETTO, que como quedó evidenciado, cumplía funciones en PSGFCI (fs. 894).

                        III.- Las posibles infracciones a tenor de la normativa aplicable

                        Que PSGFCI, a través de NB, habría marcado los precios de las especies Cedears AIG, DD, FDX, LMT y RD en el período comprendido entre el 18-10-02 y el 22-01-03, incurriendo de esta forma en una posible manipulación en el mercado, circunstancia que vulneraría lo prescripto por el artículo 27 incisos a. 3); b.1); c.1) y c.1.2.) del Capítulo XXI de las NORMAS (N.T. 2001).

                        Que en virtud de tratarse la sociedad gerente de una persona jurídica –sociedad anónima- a la cual los cuotapartistas confían la administración de sus inversiones a efectos de que actúe para con ellos con lealtad y con la prudencia y diligencia exigible a un buen hombre de negocios, la conducta antes señalada iría en contraposición de los artículos 1907 y 1908 del CC, 59 de la LSC y 3º inciso a) y 4º -in fine- de la LFCI.   

                        Que por su parte, los síndicos de PSGFCI tienen la obligación de denunciar al organismo de fiscalización las irregularidades en que hubiese incurrido la sociedad gerente, sin perjuicio de vigilar que el resto de los órganos sociales –de la gerente en su calidad de sociedad anónima- den debido cumplimiento a la ley, estatuto, reglamento y decisiones asamblearias.

                        Que a tenor de lo hasta aquí detallado, resulta procedente disponer la instrucción de sumario administrativo a PSGFCI, sus directores titulares a la fecha de los hechos investigados por posible infracción a lo establecido en los artículos 1907 y 1908 del CC; 3º inciso a) y 4º -in fine- de la LFCI; 59 de la LSC; 27 incisos a. 3); b.1);


 

 c.1) y c.1.2.) del Capítulo XXI de las NORMAS (N.T. 2001).

                        Que asimismo, procede incluir en el sumario administrativo a los miembros titulares a la época de los hechos examinados del órgano de fiscalización de PSGFCI por presunta infracción a los artículos 10 inciso c) de la LFCI y 294 inciso 9) de la LSC.

                        Que la investigación sumTimes New Roman tiene por objeto “precisar todas las circunstancias y reunir los elementos de prueba tendientes a esclarecer la (eventual) comisión de irregularidades e individualizar a los responsables y proponer sanciones” (APESTEGUIA, Carlos “Sumarios Administrativos”, ed. 2.000, pág. 34).

                        Que de acuerdo con lo establecido en el artículo 1º inciso c) del Capítulo XXIX de las NORMAS (N.T. 2001 t.o. mod. R.G. Nº 400/01) se deja constancia “que las posibles infracciones reciben un encuadramiento legal meramente provisorio”.

                        Que la presente Resolución se dicta en uso de las atribuciones conferidas por los artículos 32 y 35 de la LFCI (cfr. Dto. Nº 677/01) y 12 de la Ley Nº 17.811 (cfr. art. 39 del Dto. cit.).

 

                        Por ello,

LA COMISION NACIONAL DE VALORES

RESUELVE:

ARTICULO: 1º.- Instruir sumario a PELLEGRINI SOCIEDAD GERENTE DE FONDOS COMUNES DE INVERSION S.A. y sus directores titulares a la época de los hechos investigados, señores URIARTE, José A. (L.E. Nº 4.413.367), CARRANZA, Hugo M. (DNI Nº 14.798.748), CORZO, Guillermo R. (DNI Nº 12.815.204), LEGUIZA, Jesús A. (DNI Nº 8.628.853), PORRAS, Alfredo R. (DNI Nº 7.660.982), por posible infracción a los artículos 1907 y 1908 del Código Civil; 3º inciso a) y 4º -in fine- de la Ley Nº 24.083 de Fondos Comunes de Inversión; 59 de la
 

Ley Nº 19.550 de Sociedades Comerciales; 27 incisos a. 3); b.1); c.1) y c.1.2.) del Capítulo XXI de las NORMAS (N.T. 2001); y a sus síndicos titulares, a la fecha de los hechos examinados, señores GENTILE, Silvana M. (DNI Nº 14.201.103), DILERNIA, Nicolás (LE Nº 4.258.807), SICILIANO, Claudia (DNI Nº 12.739.046) por presunta infracción a los artículos 10 inciso c) de la Ley Nº 24.083 de Fondos Comunes de Inversión y 294 inciso 9) de la Ley Nº 19.550 de Sociedades Comerciales.

ARTICULO 2º.- A los fines previstos por los artículos 12 de la Ley Nº 17.811 (mod. Dto. Nº 677/01) y 8º del Capítulo XXIX de las NORMAS (N.T. 2001), se fija audiencia preliminar para el día 29 de junio de 2004 a las 11 horas.

ARTICULO 3º.- Designar conductor del sumario al Sr. Director Narciso Muñoz. Vicepresidente.

ARTICULO 4º.- Encomendar a la Gerencia de Fiscalización y Control la designación del profesional de apoyo dentro de los TRES (3) días de la presente Resolución (cfr. art.inc. d) del Cap. XXIX de las NORMAS (N.T. 2001 t.o. incorporado por la R.G. Nº 400/01)).

ARTICULO 5º.- Correr traslado de los cargos a los sumariados por el término y bajo apercibimiento de ley con copia autenticada de la presente Resolución.

ARTICULO 6º.- Notifíquese al BANCO DE LA NACION ARGENTINA en su carácter de sociedad depositaria de los FCI Pellegrini Acciones y Pellegrini Integral.

ARTICULO 7º.- Regístrese y notifíquese con copia autenticada de la presente Resolución a la BOLSA DE COMERCIO DE BUENOS AIRES, a los efectos de su publicación en su Boletín Diario, e incorpórese en el sitio web del Organismo en www.cnv.gov.ar.-

Firmado. Emilio M. Ferré. Director. Hugo Raúl Medina. Presidente. Eduardo F. Caballero Lascalea. Director. Narciso Muñoz. Vicepresidente.